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Las agencias creativas pierden eficiencia y control al crecer

23 de febrero de 2026POMO Team
Las agencias creativas pierden eficiencia y control al crecer

Una mirada sobre lo que pasa dentro de las agencias

Hay algo que en la industria creativa se repite, pero pocas veces se dice.

Las agencias no colapsan por falta de ideas.
Colapsan por todo lo que pasa alrededor de esas ideas.

Y eso no aparece al principio.
Aparece cuando el crecimiento acelera.

Más clientes.
Más proyectos.
Más urgencias.

Y una sensación cada vez más presente: todo empieza a costar más.


En agencia, todo es para ayer

Los pedidos entran con urgencia.
Los deadlines se ajustan.
Las prioridades cambian.

El equipo responde. Empuja. Resuelve.

Durante un tiempo, funciona.
Pero cuando la estructura no acompaña, empieza el desgaste.

Porque cuando todo es urgente, el problema no es la velocidad.
Es la falta de dirección.


Cuando la operación empieza a tensarse

En Besing, el escenario era claro:

El trabajo salía.
Los clientes estaban.
El equipo funcionaba.

Pero la forma de trabajar no había evolucionado al mismo ritmo.

Pedidos por múltiples canales.
Falta de trazabilidad.
Prioridades sin visión global.
Roles difusos.

Nada estaba roto.
Pero todo dependía demasiado de las personas.

Y eso no escala.


El problema silencioso

No es solo desorden. Es desgaste.

Equipos que funcionan, pero bajo presión constante.
Decisiones rápidas, pero sin información.
Procesos sostenidos por memoria y esfuerzo extra.

Durante un tiempo, eso aguanta.
Después, empieza a romper.

Y se suma otro factor: la rotación.

Cuando no hay sistema:

  • el conocimiento se va con quien se va

  • todo vuelve a empezar

  • la organización no aprende


El error más común

Frente a esto, muchas agencias reaccionan igual:

Más gente.
Más herramientas.
Más reuniones.

Pero no revisan el sistema.

Y pasa algo incómodo:
la agencia crece, pero la operación se vuelve más pesada.

Porque sin estructura, lo que escala es la complejidad.


Lo que hizo la diferencia

En Besing no se sumó más.
Se ordenó.

Desde POMO, el foco no fue solo organizar tareas,
sino rediseñar cómo el equipo trabaja.

  • Centralizar y dar visibilidad

  • Unificar la entrada de pedidos

  • Definir procesos claros

  • Ordenar roles

  • Empezar a medir

El cambio fue simple, pero profundo:

Pasar de lo urgente a lo visible.
De lo individual a lo compartido.
De tareas sueltas a proyectos con sentido.


Lo más importante

Ordenar no es solo eficiencia.

Es sostenibilidad.

Es que el equipo deje de correr y empiece a trabajar con claridad.
Es que el sistema acompañe, en lugar de depender de las personas.


Entonces, ¿qué está fallando?

No es la creatividad.

Es la falta de estructura que la sostenga.

Es crecer sin rediseñar la forma de trabajar.
Es operar en urgencia sin visibilidad.
Es depender de personas en lugar de sistemas.


La pregunta que queda

Si en tu agencia sentís que:

  • todo es urgente

  • todo depende de algunos

  • todo podría funcionar mejor

Probablemente no sea un problema de talento.

Sea un problema de organización.

Y ordenar eso no es un lujo.
Es una decisión estratégica.

Escrito por

Impulsando la cultura del trabajo flexible y la gestión de proyectos elástica a través de POMO.

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